TRIBUNA CIUDADANA
CONFERENCIA: “ÁNGEL GONZÁLEZ Y EL MILAGRO DE LA LUZ”
INTERVIENE: SUSANA RIVERA
CLUB DE PRENSA ASTURIANA – LA NUEVA ESPAÑA OVIEDO
VIERNES, 17/JUNIO/2016 – 20.00 HORAS
Presentación de JOAQUÍN DE LA BUELGA
Buenas noches, es un placer para este rapsoda, además de una gran responsabilidad, haber sido designado para presentar la conferencia que, seguidamente, les va a ofrecer la profesora Rivera bajo el sugestivo título de “Ángel González y el milagro de la luz”, cuando en la propia sala o en Oviedo, sin ir más lejos, hay personas mucho más cualificadas que el que les habla para poder llevar a cabo esta tarea introductoria.
Quiero creer que tal encargo tiene una razón de ser, al considerar que una persona como yo, que no procedía del círculo de aquellos amigos, llamémosles coloquialmente para entendernos, de “pata negra”, ni tan siquiera al de aquellos otros de más nueva hornada que nuestro amigo, presente en la sala, Eusebio Ruiz, calificara en su poema, “Desorden Funerario”, “como esos recién llegados que se acercan tanto al hoyo que uno piensa: a poco que se descuide el pobre muerto le quitan, si hace falta, la plaza de descanso”. Yo, me quedé en un simple papel de observador en la distancia de unas personas siempre enfrascadas en largas, interminables conversaciones que, curiosamente, me provocaban un cierto sentimiento de admiración o envidia, al considerar que, en las mismas, cabía todo, se hablaba de todo, con especial predilección por lo político, no podía ser de otra manera, y se les veía intensamente vitales, pese a lo desolador del panorama en que se desenvolvía la sociedad de la época. Es por ello que, tal vez, dada mi posición de recién llegado, de hoy, no de los más veteranísimos, ni de aquellos a los que aludía el antes citado Eusebio, les haya parecido interesante a los responsables de nuestra Tribuna Ciudadana (a los que, de antemano felicito por su ímproba, eficaz y callada labor en este curso que va a finalizar en los próximos días), de confiarme la tarea de llevar a cabo la presentación de la conferencia, con lo que ello tiene de positivo y negativo, dados mis justos conocimientos, en fin, esperemos que sea para bien.
Susana Rivera, ciudadana norteamericana, mexicana de origen, además de ovetense de adopción y devoción, desde que en junio de 1979, si no recuerdo mal el dato, visitara por vez primera nuestra tierra, acompañada de un Ángel González atemorizado por la visión que iba a obtener de la misma, tras las abundantes y entusiastas descripciones que de ella le había hecho (recuerdo haber leído que Asturias vistió sus mejores galas para recibirla), seguro forma parte, como ella misma se definió en un comunicado publicado en el Suplemento El Cultural de El Mundo, por el año 2010, de ese grupo de “Viudas Vituperadas” que, son, existen, están ahí, y que de manera habitual, como si fuera un nuevo deporte, son casi, casi, objeto de caza y captura, al ser denostadas o ninguneadas, cual si el hecho de pertenecer al sexo femenino, las incapacitara para manejar, defender o promover los legados, herencias o memoria de sus maridos. Es por ello que, en el caso que nos ocupa quiera hacer hincapié una vez más en el currículum de esta profesora de literatura en la Universidad de Nuevo México que hoy nos acompaña, ella es…
Doctora en Literatura Española y Francesa por la citada Universidad, en Albuquerque (USA).
Cursó estudios también en México, España y Francia.
Ha focalizado su labor docente e investigadora en la poesía y narrativa de los siglos XIX y XX y es una de las especialistas más destacadas en la generación poética hispano-mexicana, integrada por los más jóvenes escritores españoles exiliados en México tras la guerra civil, de la que publicó una antología).
Es autora de numerosos artículos, capítulos de libros y prólogos sobre Antonio Machado, Valle-Inclán, Gerardo Diego, Luis Cernuda, Luis Rosales, Claudio Rodríguez, José Manuel Caballero Bonald, Francisco Brines y, sobre todo, como no podía ser de otra manera, Ángel González.
Tras haber desarrollado su labor docente durante algunos años en la Universidad de Oklahoma, actualmente es Profesora Asociada en el Departamento de Español y Portugués de la Universidad de Nuevo México.
Ha editado los siguientes libros:
- Simposio-Homenaje a Ángel González (Ed. Susana Rivera y Tomás Ruiz Fábrega. Madrid, José Esteban Editores, 1987).
- Última voz del exilio: la generación hispano-mexicana. Antología (Madrid, Ediciones Hiperión, 1990).
- José Manuel Caballero Bonald. Ágata ojo de gato (Madrid, Ediciones Cátedra, 1994)
- Ángel González: 50 años de periodismo a ratos y otras prosas (Oviedo, Ediciones Nobel, 1998)
- Claudio Rodríguez. Una antología (México, D.F., Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 2000)
- Ángel González: Tiempo inseguro (Málaga, Litoral, 2002)
- Francisco Brines: Antología poética (Diputación de Granada, 2008)
- Luis Rosales-Antología poética (Madrid, Editorial El País, 2009)
- Ángel González-Antología: La primavera avanza (Madrid, Visor Libros, 2009)
No sabría fijar con exactitud la fecha en la que nuestros destinos se cruzaron, pero, sí recuerdo que fue en casa de Juan Benito y Lola Lucio, una tarde de verano, cuando fui convocado para que conociera a una persona muy especial, la mujer, ya la viuda, de uno de mis poetas preferidos, Ángel González, pues, iba a resultarme de gran interés. Desde aquél entonces, con regularidad, se fueron sucediendo encuentros, conversaciones, lamentos, desahogos, e incluso, en alguna ocasión, ambos nos convertimos en confesores ocasionales, sabedores de nuestra mutua comprensión e indulgencia, siempre motivados por una sana amistad. De esa relación, aparte de una admiración hacia su persona por la constancia con la que viene luchando, contra viento y marea, como se dice vulgarmente, inasequible al desaliento, por cumplir la voluntad de su marido, del que conviene recordar y pregonar en voz alta, por si alguien todavía no lo sabe, que es su HEREDERA UNIVERSAL, sin reserva alguna, en las disposiciones testamentarias del poeta, lo que debe de hacerla, por ese definitorio hecho, merecedora de todo respeto y reconocimiento. Pues, bien, en base a ello, estoy en condiciones de afirmar, por el conocimiento que me ha dado el contacto que vengo manteniendo con ella, su decidida voluntad, casi, casi, férrea, de mantener el legado de Ángel González, contra los ofrecimientos de otros lugares, en Oviedo, pese a la desidia demostrada en bastantes ocasiones por las instituciones. La Cátedra Ángel González ha sido un primer e interesante paso para mantener viva la vida y obra de Ángel González, pero, no deja de ser un primer paso. Es ahora el ayuntamiento de Oviedo quien debería de ponerse al frente de un decidido movimiento para reivindicar y potenciar, entre sus convecinos, la vida y obra de uno de sus hijos más preclaros, pese a que sus arcas vayan a quedar esquilmadas, pero, es su tiempo. Ojalá que alguien les haga llegar esta justa y obligada petición o reivindicación.
Pero, me estoy alargando, y ya es tiempo de dar paso a la protagonista de esta noche, no sin antes manifestar que la animamos en su tarea, que la apoyamos, que su empeño es justo, y decirle, parafraseando al poeta, Susana, “CREEMOS EN TI. ERES. NOS BASTAS”, con ella les dejo.
Muchas gracias.