La Fundación Ángela Merayo



La antigua casona de los Arriola, situada en Santibáñez de Porma, es la sede de la Fundación Ángela Merayo. Este singular edificio fue testigo en los años cuarenta de un siniestro episodio: el secuestro y posterior asesinato del ingeniero Emilio Zapico Arriola. Tras la tragedia, la familia cedió las dependencias al Obispado, y fue el Obispo Almarcha quien las transformó en preseminario, convirtiéndolas en lugar de paso de niños que más tarde podrían seguir formándose en el Seminario Menor de la carretera de Asturias. El propio obispo residía temporadas en la casa y solía pasear hasta el molino que se levanta junto al Porma.