Pequeño poema, de Isabel Blanco Ollero



PEQUEÑO POEMA
(Isabel Blanco Ollero)

Un pequeño poema tuyo
puede ser un no silencio en el mundo,
espliego de un deseo que se pierde por mi piel
como abismo y palabra mordiendo su horizonte.

Un pequeño poema tuyo nunca puede ser adiestrado,
no es sumiso ante el sol
que hace tierra en mi lluvia
y no huye de los naufragios del miedo cuando

comprueba la impotencia de algunas mañanas. Por las noches
sabe aguardar el genial puzzle que fabrican tus manos y tu voz,
y me desazona felizmente cuando me habla
de la altivez del tiempo en los rostros y los días.

Un pequeño poema tuyo
es extranjero adivino de mis necesarias contradicciones,
es fuego y asteroide, me fragmenta
asaltando mi cintura, me libera
y hay momentos que me existe.

Y sé, que todas las noches, amor,
se desviste de cada una de sus metáforas,
de su pecho de tiempo indefinido,
de cada una de sus comas y
de cada uno de sus gestos fugaces
y vuela sobre todos y cada unos
de mis pequeños poemas

solo

para abrigar y eliminar el frío
del águila secreta que me habita.




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