En un lugar de Asturias, de Isabel Blanco Ollero



La poeta y amiga, Isabel Blanco Ollero, tras su paso por La Encaramada, ha tenido el inmenso detalle de obsequiarme con este bello y sentido poema, donde se habla de la certeza de los versos y del perfume de una amistad presentida. Bellísimas palabras para adornar sentimientos y sensaciones que nos hermanaban sin saberlo.
GRACIAS, ISABEL, POR TU GENEROSIDAD.
Joaquín de la Buelga




EN UN LUGAR DE ASTURIAS

El alba tiene un lugar
donde perdura la audacia del tiempo,
un reiterado sabor a floración
y donde permanece la identidad del mundo.

Existe una vereda intacta y virgen
que culmina en la puerta roja,
creada por el regreso de los sueños
y más allá de las cenizas antiguas,
os digo que esta casa alberga
la certeza de los versos, las ráfagas
más intensas del encantamiento, réplica
y señales de júbilo, recompensas
donde nada ni nadie envejece.


Compartimos un día de domingo claro,
mantel y el cobijo de un hórreo
que postulaba tiempo de sidra y cariño cómplices.

Absortos como halladores náufragos
de tanta fortuna,
nuestras bocas se encierran
en el sabor de la buena mesa
y allí, donde gotea la memoria
se acomoda el perfume de una amistad que nos presiente.

Así como el pasado nos reclama
con su ritmo engañoso,
nos anticipamos a un futuro habitable, en lo inmediato
más fructífero de nuestra memoria, en ese nombre
que ya hizo raíz en nuestro pecho,
en La Encaramada, hogar que siempre respira alba
en la edades de un otoño prudente, sigiloso y cierto.

Obsequio intacto de Asturias y de la decisión
de los sentidos, pacto noble que amanece verde y lluvia,
atenta piedra que recoge nuestros versos. Prodigio
obligado de la nostalgia. 

Hendidura dulce que nos hiere de belleza, en ese nombre
que ya hizo raíz en nuestro pecho.

ISABEL BLANCO OLLERO




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