Claudio descendió sobre nosotros






Si, así lo percibimos todos cuantos tuvimos ocasión de asistir al recital que, promovido por los familiares asturianos del poeta, sus primos carnales, Marisa, Jenaro y Claudio, a los que se unieron, Manolo y Javier, llegados de Zamora y Bilbao, respectívamente, más sus allegados y todos los amantes de la obra del ilustre zamorano, se dieron cita el sábado pasado, día 20, a las 20.00 h., en el Salón de Actos de la Casa del Parque en Pola de Somiedo, para el espectáculo que, La Caravana del Verso, preparó para la ocasión.
Fue el conocido escritor leonés-astur, Antonio Merayo, quien se ocupó de ilustrar a todos los asistentes, de una manera didáctica y divulgativa, sobre la vida y la obra del autor que se homenajeaba, al trazarnos una acertada semblanza sobre el mismo. Al igual que en la introducción de cada uno de los capítulos o apartados en los que se dividía el recital, coincidentes con los libros publicados por el autor que, como es sabido, fueron cinco. “Don de la Ebriedad”, “Conjuros”, “Alianza y Condena”, “El vuelo de la Celebración” y “Casi una leyenda”. Un video poema protagonizado por el propio escritor, junto a cuatro más recitados por Cristina Rudolph, especialmente brillante en este recital, y Joaquín de la Buelga, con su buen hacer habitual, unido a la música en directo que nos ofrecieron, Rodrigo Alperi, a la guitarra y al violín, y Juan Pérez de Albéniz, el gran artista invitado para la ocasión, al violonchelo, consiguieron embelesar a todos los asistentes, y en ocasiones, emocionar, pues, las lágrimas afloraron en el rostro de algunos de los presentes, especialmente en el de aquellos que lo conocieron y trataron, testigos de la sencillez y humildad de este hombre. Por si fuera todo poco, Rodrigo Alperi, para redondear la jornada, musicó en un tiempo récord, seis poemas. En concreto, “Como si nunca hubiera sido mía”, “Siempre será mi amiga”, “Noche abierta”, “Un rezo”, “Nuevo día” y “Secreta” que, fueron recibidos con gran expectación, premiando los asistentes con sonoros aplausos el esfuerzo del músico de La Caravana del Verso.

Fue un largo espectáculo poético de dos horas de duración que, en ningún momento llegó a cansar a las personas que se dieron cita en Pola de Somiedo para “conjurar” al gran poeta castellano. Antonio Merayo, quien se despidió con el famoso poema, “Al ruido del Duero”, al río, como lo denominó Claudio Rodríguez, “duradero”, y Rodrigo Alperi, con la canción, “Secreta”, cerraron un recital en el que se hizo camino poético al estilo del poeta, con toda sencillez y humildad.
Con este espectáculo, La Caravana del Verso cerró su presencia en Somiedo durante este verano 2014, pudiendo afirmarse sin temor a equivocarnos que, cada uno de sus cuatro recitales, fue una constante superación del anterior, como así lo refrendó el público asistente. Cabe por ello felicitar efusivamente a Inés y Manolo Galán, responsables del Hotel Palacio Flórez Estrada, auténticos motores de esta singular iniciativa poética, por haber sacado adelante este interesantísimo proyecto que, si no hay causas ajenas que lo impidan, se repetirá en el verano del 2015. Los agradecimientos también son extensivos al ayuntamiento de Somiedo, con su alcalde a la cabeza, pues, en todo momento prestó su apoyo incondicional al proyecto y refrendó, con su presencia, su apoyo a la iniciativa.

La próxima cita de La Caravana del Verso en este maravilloso enclave del Principado de Asturias, tendrá lugar el 2 de abril del próximo año 2015, día de Jueves Santo, en la Iglesia Parroquial de Pola de Somiedo, o en su defecto, en el mismo Salón de Actos de la Casa del Parque donde se ofreció el sábado pasado, “Conjuros”. Será “Versos del Alma”, el recital que, durante dichas fechas, se viene ofreciendo en los últimos años, con gran éxito, en distintos lugares de Asturias, en el que se hace un recorrido poético, a través de algunas de las obras más reconocidas de la poesía interior o religiosa.

Una cena o espicha asturiana que tuvo lugar en las instalaciones del Hotel Palacio Flórez Estrada, donde se dieron cita familiares y amigos, además de los integrantes de la compañía, sirvió para confraternizar y cambiar impresiones, así como, para poner un muy agradable colofón a otra jornada poética inolvidable.