Territorio de la ausencia IV, de Ramón García Mateos


IV

Ahora, desde la luz de la memoria, es
como si en el territorio de la infancia se hubiera
abolido el tiempo y todos los años hubieran sido el mismo:
un año prolongado y mágico.

El pueblo de caminos
y cuestas empinadas
testigo fue en silencio,
en muda lejanía,
de risas y promesas,
de futuros abiertos
a un incierto mañana
con la aurora vencida.
Las paredes de piedra,
los pasillos oscuros,
las ventanas sin rejas
abiertas al paisaje
y nosotros hundidos
en la inmensa penumbra
vagando como sombras
por fin reconocidas.
Seguimos las estrellas
bajo el cielo en la noche,
cruzamos las distancias
de tiempos y de mares,
abrimos esperanzas
entre el alba y el día.
Después, tras tanto tiempo
tentando la memoria,
nos quedan los caminos,
las paredes de piedra,
la mudez de las cosas,
la palabra encendida.





c) RAMÓN GARCÍA MATEOS
De: Triste es el territorio de la ausencia, 1998
También en:
Rumor de agua redonda (Antología 1998-2010), 2010
Recita: Joaquín de la Buelga
Selección musical: Joaquín de la Buelga
Edición: Alejandra Moglia