Alas pedí a los dioses, de Fernando Álvarez Balbuena


Alas pedí a los dioses y me dieron
plomo en el alma, cruces de agonía.
Busqué el amor y de melancolía
mis claros horizontes se tiñeron.
Los años, con los años me trajeron
refugio y paz junto a la poesía
pero al menos una hora cada día
mis versos en soñarte persistieron.
Toda una vida, que sin ti fue vana
se hace afanes de amor cada mañana.
Llega la tarde y aún estás presente
tan viva en mi interior como mis penas
y te siento en la sangre de mis venas
cuando la noche baja por mi frente.





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