"Barro" en Avilés, reseña de M. Magni

Felipe Prieto y Joaquín De la Buelga


LA VIEJA ESPAÑA Viernes, 29 de octubre



El pasado miércoles, en el salón de actos de la Casa de la Cultura de Avilés, con lleno absoluto, tuvimos el placer de asistir al espectáculo “Barro”, danza, música y voz para un poeta, organizado por el grupo “La Caravana del Verso”, magníficamente dirigido por D. Joaquín de la Buelga, bajo el amparo y los auspicios de la Sociedad Económica de Amigos del País de Avilés y Comarca.

Danzó con verdadera exquisitez la señorita Sandra Risueño dejando encantado al público con su arte y su belleza. Cantaron con un gusto fuera de lo común, Dña. Laína Cores, quien con su belleza y su cálida voz por muchas veces que la escuchemos cada vez nos agrada más, y D. Rafael Lorenzo, que con su cálida voz y la magia de su guitarra nos trasladó al paraíso.

Y llegó el número fuerte de esta agradabilísima reunión; el verso. El acto estaba dedicado al poeta de Orihuela, a Miguel Hernández. El verso, la declamación de una poesía no es nada fácil. Más bien es muy difícil. Entre los actores y rapsodas profesionales hubo en España contados privilegiados que se ganaron el favor del público. Alejandro de Ulloa, Luis Prendes, Carlos Lemos, Los hermanos Manuel y Joaquín Dicenta …….

El miércoles, en Avilés, tuvimos el placer y el honor de contemplar y escuchar a dos maestros: D. Felipe Prieto y D. Joaquín de la Buelga. Dos recitadores; dos personalidades; dos estilos. ¿ Cuál emocionó más al numerosísimo público ?. Ambos recibieron salvas de aplausos calurosos y sentidos, amén de las lágrimas que consiguieron hacer aflorar en los ojos de algunos/as de los asistentes. D. Felipe, sobrio de gesto, voz grave, decir pausado. D. Joaquín, expresivo, emocionado, teatral. ¿ Cuál de los dos es el estilista magno ? Imposible discernir esta cuestión sin una consulta a los espectadores.

Quiero hacer llegar mi felicitación más calurosa a patrocinadores, dirección musical, artística y técnica. Mi más caluroso aplauso para los artistas y rapsodas. Y la esperanza de poder asistir, pronto, a muchas veladas tan magníficas como la que la Sociedad de Amigos del País nos brindó el pasado miércoles.

¡ Mi enhorabuena !.


M. Magni